Como se ha mencionado en otros apartes, Colombia es uno de los países más ricos en belleza natural, pero ante todo es un territorio de gente calidosa, personas que no dejaran irte sin haberte brindado afecto en la medida que se requiera o necesites.

Muchos son los pueblos en el país que son visitados no solo por lo que representan a nivel paisajístico, sino que más bien se rescata de muchos de ellos las personas que le habitan, la cultura y costumbres que en sus tierras se vivencian en el día a día y que con el pasar de los años se han venido conservando y mejorando de generación en generación.

Aso de Salento, “la cuna de la palma de cera” municipio del departamento del Quindío, considerado uno los pueblos más antiguos de Colombia, el cual por las voces de turistas a lo largo de la historia le atañen como uno de los mejores poblados a nivel nacional por quienes son como sociedad, sus experiencia y tradiciones que le hacen de su territorio un espacio de gente extraordinaria, único en todo el mundo.

Esta montaña también llamada como Matterhorn es catalogada como la más bella del mundo, por lo anteriormente mencionado, por su emplazamiento y por las bellezas naturales que lo rodean, constituyéndose como uno de los lugares más visitados en el país, en todas las épocas; en invierno, por sus numerosas pistas de esquí y por el Cervino; y en verano, por las caminatas y por el Cervino.

Su belleza es tanta que el turista que le visita queda encantada, su vista y su belleza hacen que el dicho de que dicen que Dios la fue amasando amorosamente, se haga creíble desde todo punto de vista.  Sus habitantes ostentan la tradicional hospitalidad de las tierras cafeteras. Sus tiendas de artesanías de cuero, de madera, de barro, de fibras vegetales, sus restaurantes de comida típica, el ambiente tranquilo, todo allí invita al descanso y al deleite fotográfico.

 

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