La caficultura colombiana enfrenta un escenario complejo marcado por condiciones climáticas adversas, que han tenido un impacto directo en la producción y el desempeño del sector durante el inicio del año. Las lluvias irregulares, los cambios en los ciclos de floración y los rezagos productivos derivados del fenómeno de El Niño han afectado la formación de la cosecha y reducido el volumen de café recolectado.
Según informó la Federación Nacional de Cafeteros (FNC), la producción de café en enero registró una caída del 34 %, reflejando las dificultades que enfrentan los cultivos para recuperarse de los choques climáticos de los últimos meses. El gerente general del gremio, Germán Bahamón, explicó que los efectos del clima no solo se manifiestan de forma inmediata, sino que generan impactos diferidos que condicionan el rendimiento de las cosechas posteriores.
En el acumulado de los últimos doce meses, la producción nacional se ubicó en 13,2 millones de sacos de 60 kilos, lo que representó una disminución del 8 % frente al periodo anterior. Este comportamiento confirmó la alta vulnerabilidad del café colombiano frente a las variaciones climáticas, especialmente en regiones donde el exceso o la falta de lluvias alteran los ciclos normales del cultivo.
Efectos del clima en exportaciones y mercado
Las dificultades productivas también se reflejaron en el comercio exterior. Durante el actual año cafetero, iniciado en octubre, las exportaciones sumaron 4,2 millones de sacos, con una caída del 10 % frente al mismo periodo anterior. Aunque en el balance de doce meses las exportaciones alcanzaron 12,89 millones de sacos, con un crecimiento del 15 %, desde la Federación se advirtió que la recuperación depende en gran medida de la estabilidad climática en las zonas productoras.
El impacto del clima contrasta con el comportamiento del consumo interno, que mostró una tendencia positiva, con un crecimiento del 4,2 % en enero, lo que refleja una mayor demanda local pese a la menor oferta disponible.
Clima, costos y presión sobre el ingreso cafetero
A los efectos climáticos se suman la volatilidad del dólar y las fluctuaciones de los precios internacionales, factores que aumentan la incertidumbre sobre los ingresos de los productores. Ante este panorama, la Federación reiteró la importancia de fortalecer mecanismos como el Fondo de Estabilización de Precios del Café (FEPC) para amortiguar los impactos de un entorno climático y económico cada vez más inestable.
Desde el gremio se advirtió que el cambio climático se ha convertido en uno de los principales desafíos estructurales para la caficultura colombiana, al exigir mayores inversiones en manejo agronómico, adaptación tecnológica y planificación de cosechas.
Pese a las dificultades, la FNC destacó la capacidad de resiliencia del sector y subrayó que la combinación de conocimiento técnico, institucionalidad y apoyo a los productores será clave para enfrentar los efectos del clima y garantizar la sostenibilidad del café colombiano en los mercados nacionales e internacionales.



