El café colombiano supera al carbón: un nuevo motor económico

En un giro histórico para la economía nacional, el café de Colombia ha superado por primera vez al carbón en ingresos por exportaciones, consolidándose como uno de los pilares claves del crecimiento económico y una señal clara de la transformación de la matriz productiva del país.

Según cifras oficiales del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), las ventas externas de café colombiano ascendieron a US$5.788 millones en 2025, superando significativamente los US$4.901 millones que generó el carbón durante el mismo período.

El café no destruye la vida, el carbón sí. Estamos efectuando un tránsito real hacia una economía de la vida”, afirmó el presidente Gustavo Petro, destacando el impacto social y ambiental de la reorientación productiva del país.

🌱 No solo cifras: empleo y desarrollo sostenible

El mandatario enfatizó que el café genera más empleo que el carbón, al ser un sector productivo con encadenamientos locales y mayor mano de obra, frente al proceso extractivo de los minerales. “La diversificación de exportaciones es fundamental para una economía generadora de empleo y riqueza”, añadió.

Este impulso coincide con un crecimiento sostenido de la producción cafetera nacional: en 2025, Colombia alcanzó cifras récord de producción con más de 14,8 millones de sacos, consolidando al país como uno de los mayores productores del mundo.

💼 Exportaciones diversificadas y resilientes

El reporte de exportaciones también muestra que, en 2025, Colombia cerró con un incremento general en sus ventas externas, con sectores agrícolas y alimentarios asumiendo un peso cada vez mayor frente a los combustibles y minerales tradicionales.

Analistas señalan que este cambio estructural responde tanto a la demanda internacional como a políticas internas que han promovido el valor agregado y la industrialización del sector agrícola, con el café como protagonista.

¿Qué sigue para el café colombiano?

El gobierno ha lanzado propuestas para fortalecer la industria cafetera, incluyendo la expansión de productos con valor agregado (capuchinos, cafés especiales por origen y sabores), y la exportación de tecnología cafetera, como cafeteras domésticas diseñadas en Colombia, buscando consolidar la presencia del producto nacional en mercados internacionales.

Con estos resultados, el café colombiano no solo se posiciona como un ícono cultural, sino como una pieza estratégica para la economía del país en la transición hacia actividades productivas más sostenibles y generadoras de empleo.

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