El sector cafetero colombiano enfrenta un momento complejo: mientras la producción del grano registra una fuerte caída, el precio del café mostró un repunte reciente en el mercado.

Según cifras de la Federación Nacional de Cafeteros (FNC), en febrero de 2026 la producción nacional alcanzó 869.000 sacos de 60 kg, lo que representa una caída del 36% frente al mismo mes de 2025, cuando se habían producido cerca de 1,36 millones de sacos. (infobae)
Esta reducción está asociada principalmente a condiciones climáticas adversas, especialmente las lluvias intensas registradas durante 2025 y comienzos de 2026, que alteraron los ciclos de floración y llenado del grano. Como consecuencia, se han generado retrasos en la cosecha y menor disponibilidad del producto en el mercado.
El impacto no solo se observa en la producción mensual. En el acumulado del año cafetero marzo de 2025 a febrero de 2026, Colombia produjo 12,72 millones de sacos, lo que significa una reducción aproximada del 14% frente al periodo anterior.
Subida reciente del precio del café
En contraste con la caída productiva, el mercado registró recientemente una subida en el precio interno del café. De acuerdo con reportes de la Federación Nacional de Cafeteros, el precio de referencia de la carga para el 6 de marzo llegó a 2.192.000 pesos, superando el valor del día anterior
Este incremento responde a varios factores:
- La menor oferta de café colombiano por la caída en la producción.
- El comportamiento de la Bolsa de Nueva York, donde se negocian los contratos de café.
- La tasa de cambio del dólar, que influye directamente en el precio interno pagado a los productores.
Análisis de la tendencia
El contraste entre menor producción y precios al alza refleja una dinámica típica de los mercados agrícolas: cuando la oferta se reduce, los precios tienden a subir.
En el corto plazo, la caída productiva podría mantener presión alcista sobre el precio del café, lo que beneficia a los caficultores que logran cosechar. Sin embargo, si el problema climático continúa y la producción sigue reducida, también puede generar incertidumbre en exportaciones y en el abastecimiento del mercado internacional.
En conclusión, la tendencia actual apunta a un mercado con alta insertidumbre a la espera de reportes claves en otros paises productores.



