
Después de tres décadas de investigación, la Federación Nacional de Cafeteros (FNC) presentó oficialmente “Umbral”, una nueva variedad de café desarrollada por Cenicafé para resistir las altas temperaturas y enfrentar los efectos del cambio climático. Este avance marca un antes y un después en la historia de la caficultura nacional, al abrir la posibilidad de cultivar café en zonas bajas y cálidas, donde antes era imposible.
Treinta años de ciencia al servicio del café
El anuncio se realizó durante la 89 Cumbre Cafetera, celebrada en Cartagena, donde el gerente general de la FNC, Germán Bahamón, destacó que el proceso de mejoramiento genético del café puede tardar alrededor de 20 años en alcanzar la quinta generación (F5), considerada el punto de estabilidad genética.

Sin embargo, Umbral ya ha superado esa etapa: “Esta nueva variedad llegó a la sexta generación (F6), lo que demuestra su madurez, estabilidad y fiabilidad”, explicó Bahamón.
Durante tres décadas, los investigadores de Cenicafé trabajaron para obtener una planta capaz de mantener la calidad y el aroma del café colombiano, al tiempo que soporta temperaturas elevadas y se adapta a nuevos entornos productivos. El resultado es una planta más resistente a plagas y enfermedades, que puede cultivarse desde los 850 metros sobre el nivel del mar, una altitud hasta ahora considerada poco apta para el café.
Recuperar zonas cafeteras y ampliar la frontera agrícola
Actualmente, Umbral se encuentra en fase de prueba en nueve fincas ubicadas en regiones como Nariño, Santander y el Eje Cafetero, y se espera que esté disponible para los productores a partir de 2027.

El objetivo es claro: ampliar la frontera agrícola y recuperar tierras que fueron cafeteras en el pasado. “Regiones como Rivera y Aipe, en el Huila, podrán volver a sembrar café. Con Umbral bajamos el piso térmico y recuperamos zonas productivas que se perdieron por el calor”, destacó el gerente de la FNC.
Este desarrollo no solo representa una oportunidad para los productores, sino también un impulso estratégico para la economía rural. Según Bahamón, el propósito es aumentar progresivamente la producción nacional hasta alcanzar los 20 millones de sacos en el mediano plazo, sin comprometer la sostenibilidad ni la calidad del grano.
Un llamado a una política de Estado para el campo
Aunque el lanzamiento de Umbral representa un hito científico, la Federación insiste en que Colombia necesita una política de Estado que respalde la expansión agrícola sostenible.
“Tenemos grandes extensiones de tierra fértil que podrían aumentar la productividad nacional, pero hace falta una visión de largo plazo que garantice apoyo y estabilidad al campo colombiano”, subrayó Bahamón.
Un futuro prometedor para el café colombiano

El lanzamiento de Umbral marca un nuevo capítulo en la historia del café colombiano, símbolo de innovación y resiliencia frente al cambio climático.
Si los resultados de las pruebas se mantienen, esta variedad podría redefinir la geografía cafetera del país, impulsando el desarrollo rural, recuperando zonas productivas y consolidando a Colombia como líder mundial en café de alta calidad.



